Seguir por correo electrónico

miércoles, 2 de enero de 2019

Adam Tooze arroja luz, en "Crash", sobre los gravísimos errores de Alemania y los líderes de la UE en la gestión de la crisis financiera y económica

Estoy leyendo el libro de Adam Tooze "Crash. Cómo una década de crisis financiera ha cambiado el mundo". Es muy interesante por riguroso y sugestivo.

En la entrevista al autor, que hoy (01/01/2019) publica El País, destaca uno de los aspectos menos conocidos de la respuesta política al crash financiero; menos conocido por interesadamente ocultado por todos los actores implicados (bancos europeos y estadounidenses, gobierno de los EE UU, gobiernos europeos y responsables de la UE). La Fed proporcionó a los bancos europeos liquidez en dólares por valor de 2,5 billones y otros dos billones a los bancos europeos en los Estados Unidos. El BCE nada. Fueron los momentos, al comienzo de la crisis, en los que por imposición del gobierno alemán, la UE y su BCE estaban paralizados y las ayudas al sistema financiero europeo las daban, por decisión del Consejo Europeo, sólo los gobiernos nacionales como si los sistemas bancarios y financieros de los países europeos no estuvieran profundamente interconectados entre sí y, a su vez, con el sistema financiero norteamericano.     
                                                                   
Después, a partir de mayo de 2010, Alemania, al tiempo que mantenía el veto a la opción de que el BCE actuase como prestamista de último recurso y garantizase la liquidez de los bancos y de los gobiernos europeos, impuso su política de austeridad presupuestaria  extrema que llevó a una segunda recesión en la eurozona (y en la UE), al tiempo que producía profundas divergencias entre los Estados miembros y una ruptura de la cohesión social interna en muchos de ellos.      
                                                                         
Las consecuencias políticas de esta crisis social, en buena parte políticamente inducida, las estamos padeciendo ahora bajo la forma de ascenso de las opciones políticas de extrema derecha y euroescépticas que están paralizando el funcionamiento de la UE y de la eurozona e impidiendo que se supere la crisis política que padecen.

Hay que recordar que cuando Mario Dragui -apoyado por la mayoría del Consejo de Gobierno del BCE- inicia en 2012, la salvación del euro a través de la política monetaria, que sólo hasta 2014/2015 se convertiría en fuertemente expansiva mediante fórmulas no convencionales o de "quantitative easing", lo hace con la oposición del gobierno alemán (Wolfgang  Schäuble) y del Bundesbank.   

lunes, 3 de diciembre de 2018

Elecciones andaluzas: el PP ya ve, sin prejuicios, a VOX como un aliado

Está claro que la izquierda ha perdido las elecciones andaluzas por la fuerte caída del PSOE y el retroceso de Adelante por Andalucía respecto a la suma de los resultados de Podemos e IU en las anteriores. El que la extrema derecha de VOX entre con fuerza en el Parlamento andaluz es el dato más relevante; con mucha probabilidad será un anticipo de lo que puede suceder en unas elecciones generales. España ha dejado de ser diferente a una mayoría de países europeos por no tener extrema derecha en los parlamentos. 

Pero lo que parece escandaloso -pero muy clarificador- es la reacción del PP que, en boca de su presidente Casado, considera un éxito los resultados, a pesar de haber perdido 7 escaños (un 20%), y engloba en la misma familia a sus diputados con los de Ciudadanos (normal) pero también con los de VOX, y sin matices. ¿Se imaginan a Ángela Merkel reaccionando de la misma forma ante el avance de Alternativa por Alemania (AdF)? 

Ya son demasiadas las luces de alarma que se van encendiendo, en España, en Europa y en el mundo. Y no me parece que la izquierda esté analizando bien lo que está pasando y, sobre todo, que esté actuando a la altura del problema al que se enfrentan las sociedades democráticas y la Unión Europea.

viernes, 16 de noviembre de 2018

Los próximos Presupuestos plurianuales de la UE (2021-2027) y su debate en el Parlamento Europeo

El Informe provisional del Parlamento Europeo sobre la propuesta de Marco Financiero Plurianual (MFP) de la UE para 2021-2027, rechaza los recortes en las políticas de cohesión (-10%) y en la PAC (-15%) y plantea unos Presupuestos alternativos con más inversión en desarrollo sostenible y clima, cohesión social y lucha contra la pobreza infantil, investigación, innovación y educación (Erasmus +). 

Para ello, en lugar de aceptar que retrocedan del actual  1,16% de la Renta Nacional Bruta (RNB) europea (MFP 2014-2020) al 1,11% (propuesta de la Comisión), el PE propone un incremento hasta el 1,3% de la RNB, lo que supondría que en los siete años del futuro MFP el total de gasto de la UE sería de 1.324.100 millones de euros. También propone que el aumento de gasto sea financiado con un incremento de los ingresos propios de la UE (base común consolidada del impuesto de sociedades, impuesto a las multinacionales de la economía digital, impuesto a las transacciones financieras, etc.).

El Informe ha sido aprobado por una amplia mayoría de parlamentarios de la mayoría de los grupos que han actuado con independencia de los gobiernos nacionales  con quienes tienen sus relaciones políticas. El Informe del Parlamento coincide en sus planteamientos y propuestas con el Dictamen que el Comité Económico y Social Europeo (CESE) aprobó el pasado mes de septiembre, y del que he sido ponente. También con la Resolución del Comité de las Regiones (CdR).

A pesar de la dificultad de enfrentarse a la restrictiva propuesta de la Comisión y a un Consejo, en el que algunos gobiernos querrían incluso mayores recortes, existen posibilidades de un cambio positivo. Muy ciegos estarían la Comisión y el Consejo si ignoraran la coincidencia completa, basada en amplísimas mayorías en cada órgano, del Parlamento, el CESE -sindicatos, patronales y demás organizaciones de la sociedad civil europea-y el CdR. Máxime cuando se necesitan recursos para implementar políticas que devuelvan la confianza de la ciudadanía europea en la UE, después del negro período de la austeridad extrema y los recortes sociales que ha dejado como secuela el avance de los nacionalismos y de la extrema derecha.

A partir de ahora, debe abrirse una negociación entre el PE, el Consejo y la Comisión (triálogo) y procurar llegar a un acuerdo, si es posible antes de la
cumbre del Consejo de Sibiu (Rumanía) del 9 de mayo de 2019, quince días antes de las elecciones europeas.


NOTA DE PRENSA DEL GRUPO DE LOS TRABAJADORES DEL COMITÉ ECONÓMICO Y SOCIAL EUROPEO

Presupuesto de la UE a largo plazo: Javier Doz Orrit, ponente del Grupo de los Trabajadores del CESE sobre la propuesta del Marco Financiero Plurianual 2021-2027 pide un presupuesto más ambicioso compartiendo así la posición del Parlamento Europeo.

·         La UE no podrá hacer frente a los retos económicos, medioambientales, sociales y políticos con los recursos propuestos.
·         La financiación a políticas de cohesión y Política Agraria Común (PAC) deben mantenerse para el siguiente periodo presupuestario, no disminuir.
·         La UE debe aumentar sus recursos propios, incluyendo impuestos sobre las multinacionales digitales y transacciones financieras.

Tras el debate en el Parlamento Europeo y de cara a la votación de la posición parlamentaria sobre los presupuestos de la Unión EuropeaJavier Doz Orritponente del dictamen sobre los presupuestos elaborado por el Comité Económico y Social Europeo (CESE), remarca los puntos fundamentales a tener en cuenta, desde la perspectiva del Grupo de los Trabajadores.

La propuesta de la comisión europea para el Marco Financiero Plurianual (MFF por sus siglas en inglés) 2021-2027 supone un retroceso evidente en los recursos de los que la UE dispondría para hacer frente a los desafíos presentes y futuros. La UE, que debiera liderar la aplicación de los Objetivos de Desarrollo Sostenible y la lucha contra el cambio climático, se niega esta posibilidad con los presupuestos propuestos.

La comisión propone bajar del actual 1,16% al 1,11% de la Renta Nacional Bruta (RNB) europea la financiación. Con estos recursos no podrá llevar a cabo políticas fundamentales para asegurar "transiciones justas" hacia un modelo económico y social sostenible, ni contribuir al desarrollo y aplicación –por los estados miembros- del Pilar Europeo de Derechos Sociales.

El CESE, conjuntamente con el Parlamento Europeo,demanda en su lugar que se alcance el 1,3% de la RNB europea, rechazando los recortes del 10% (cohesión) y 15% (PAC) propuestos por la comisión, así como la dotación de recursos propios mediante los impuestos previstos sobre la base del impuesto de sociedades, plásticos no reciclados, y otros no previstos por la comisión, como el impuesto sobre transacciones financieras y sobre multinacionales digitales.

El dictamen del CESE apoya igualmente la propuesta del Parlamento de aumentar los fondos para investigación e innovación, y coincide con la comisión en recortar las trasferencias financieras de la UE a los estados que incumplan los principios democráticos y las normas del Estado de Derecho. Es fundamental reseñar que el dictamen del CESE ha sido aprobado con la amplísima mayoría de fuerzas sociales, sindicatos, empresarios y sociedad civil, y se une a la mayoría del Parlamento Europeo y del Comité de las Regiones en una propuesta dotada de la más amplia representatividad a todos los niveles.


Adjuntamos la nota de prensa en formato PDF

martes, 13 de noviembre de 2018

Merkel secunda la propuesta francesa de crear un Ejército europeo

En su comparecencia en el Parlamento Europeo para exponer su visión sobre el futuro de Europa y las reformas necesarias, Ángela Mekel ha secundado la propuesta del presidente francés, Emmanuel Macron de ir hacia la creación de un Ejército europeo.

Que haya una política exterior y de seguridad común de la UE es algo necesario para enfrentarse a los riesgos y retos geopolíticos de la vecindad europea y del mundo, para que la UE salga de su crisis política fortalecida. Y una componente de esa política debería ser contar con un Ejército europeo. Europa tiene que hacerse cargo de su defensa; esta no puede seguir descansando en ceder gran parte de la misma a los Estados Unidos.

Merkel secunda la propuesta francesa de crear un Ejército europeo

La canciller alemana defiende una política exterior y de defensa común que corone la integración política alcanzada en la UE



Sobre el pacto PP- PSOE para la elección del Presidente del Tribunal Supremo y de los miembros del Consejo General del Poder Judicial

El problema de la elección del Consejo General del Poder Judicial y de su Presidente, presidente a su vez del Tribunal Supremo, no es el procedimiento. Me parece que su elección por el Congreso y el Senado por mayoría cualificada es más democrático que el corporativista extremo que defiende Ciudadanos -elegido sólo por los propios jueces- o no digamos que respecto a otros modelos foráneos, por ejemplo, el de elección de los miembros vitalicios del Tribunal Supremo de los EE UU, con lamentables ejemplos recientes. 

El problema es cómo se aplica. El acuerdo PP-PSOE sobre el Presidente Marchena, antes de que los electores, los miembros del CGPJ, fueran siquiera conocidos y menos aún elegidos, pone en primer plano la imagen de manipulación política que pervierte un proceso electoral. Además, deberían evaluarse con más detenimiento y públicamente, los méritos de los candidatos al CGPJ, por comisiones parlamentarias por ejemplo. Pero nada, las cúpulas de los partidos recaen una y otra vez en evidentes malas prácticas que deterioran su imagen. ¿Es que no se dan cuenta o es que, en el fondo, les importa un rábano?

lunes, 8 de octubre de 2018

Reflexiones apresuradas que me motivan un asesinato y el ascenso de los nuevos fascismos

Un periódico, El País, acaba de titular una noticia: "Alarma en la UE por el asesinato de tres periodistas en menos de un año". Ahora Viktoria Marinova, en Bulgaria, violada, golpeada y estrangulada: investigaba fraude de altos funcionarios gubernamentales en el uso de los fondos estructurales. de la UE.

Antes, en Malta: Dafne Caruana Galizia, una de las más activas periodistas del Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación, que destapón los Panama Papers y los Paradise Papers; investigaba también las relaciones económicas entre las familias del primer ministro,  el socialdemócrata [!?] Joseph Muscat, y la del dictador azerbaijano Ilham Aliyev; una bomba lapa pegada al suelo de su automóvil la mató.

Y, en Eslovaquia, Jan Kuciak (y su novia) fueron tiroteados en su casa de las afueras de Bratislava; investigaba las relaciones entre una ex-modelo y asesora personal del primer ministro, Robert Fico -socialdemócrata (¡?) y xenófobo antimusulmán- y la rama eslovaca de la más poderosa mafia europea: la Ndrangheta calabresa. Una movilización popular, sin precedentes desde la caída del comunismo, obligó a dimitir a Robert Fico que sigue gobernando en la sombra.

También un periodista saudí, Jamal Khashoggi, crítico con la dictadura teocrática pero "amiga de Occidente", que entró en el consulado de Arabia Saudí en Estambul hace una semana no volvió a salir mientras que los diplomáticos saudíes dicen que sí lo hizo.

A los procedimientos abiertos por la Comisión Europea a Polonia y Hungría, por incumplimiento de los principios del Estado de Derecho, se une la situación creada por la entrada en los gobiernos de Austria, Italia y Eslovaquia de partidos de extrema derecha, y la obligación que tendría de abrir procesos por corrupción generalizada a los gobiernos de Rumanía y Bulgaria,...Y la UE carece de liderazgo político, mientras Macron y Merkel se encuentran en sus horas más bajas.

Al tiempo Steve Bannon, Matteo Salvini y Marine Le Pen se reúnen en Roma para estudiar el impulso del Movimiento, del nuevo movimiento neofascista europeo...

Y por si la situación no fuera suficientemente preocupante en Europa y otros lugares, en Brasil un tipo como Bolsonaro, a medio camino entre Donald Trump y el filipino Duterte, tiene casi todas las papeletas para ser elegido presidente del mayor país de América Latina.

¡Hay que reaccionar!

La crisis y su gestión antisocial; la lectura popular de la corrupción y la implicación también en ella de bastantes formaciones de izquierda (pensemos en Nicaragua, Venezuela, o en el propio PT en Brasil, y en muchos sitios de Europa); la ausencia de gobierno europeo y no digamos mundial firmes, con alternativas multilaterales frente a guerras, crisis y flujos masivos de refugiados; el uso ideológico de los refugiados y los fenómenos migratorios de una manera inicua -pero mal contrarrestada por los discursos de la izquierda- para fortalecer a los partidos de extrema derecha; la falta de rigor  político y de liderazgos sólidos de unos partidos democráticos siempre sometidos a la dictadura del electoralismo e incapaces de elaborar y construir alternativas basadas en el interés general; todo esto, y el miedo, y el uso descarado y manipulador del miedo, del miedo al futuro y a los otros; todo esto nos puede llevar al fascismo del Siglo XXI.

Los demócratas, la izquierda tenemos que reaccionar. Y no sólo con proclamas sino, sobre todo, con inteligencia.

jueves, 20 de septiembre de 2018

Los próximos presupuestos de la UE: crónica de una rendición

Este artículo ha sido publicado en Euro Efe: 
http://euroefe.euractiv.es/5869_ideas/5667200_los-proximos-presupuestos-de-la-ue-cronica-de-una-rendicion.html

El pasado 2 de mayo, la Comisión Europea presentó su propuesta de Marco Financiero Plurianual (MFP) de la Unión Europea para 2021-2027. Desde entonces hemos ido conociendo numerosas propuestas legislativas sectoriales que terminan de configurar la compleja arquitectura jurídica de los próximos presupuestos plurianuales de la UE. La Comisión prevé para los siete años un gasto total de 1.134.583 millones de euros (constantes de 2018, en todo este artículo). Es un aumento del 5 % respecto al actual MFP 2014-2020, pero al referirse a períodos de siete años supone en realidad una disminución respecto al volumen de la economía de la UE de 27 Estados miembros (UE27): pasa del 1,16 % de la Renta Nacional Bruta (RNB) al 1,11 %. Así se baja un escalón más en un proceso que se inició en la década de los noventa, retroceso que es un nuevo síntoma del momento de crisis política que vive la UE, crisis que parece que nadie tiene la voluntad y capacidad de enfrentar.

Tampoco la Comisión, que en esta ocasión se ha rendido antes de presentar combate al comprobar que, además del cada vez más nutrido grupo de gobiernos euroescépticos, el holandés capitaneaba a doce gobiernos que quieren que la totalidad de la aportación neta del Reino Unido a la UE (entre10.000 y 12.000 millones de euros anuales) se recorte. La Comisión, tal vez acuciada por el razonable deseo de que el MFP se apruebe en la cumbre de la rumana ciudad de Sibiu (9 de mayo de 2019), antes de la celebración de las elecciones europeas (23 a 26 de mayo de 2019), decidió que más de la mitad de la aportación británica neta (unos 80.000 millones) se recorte y la otra mitad se cubra con nuevos recursos propios de la UE.

Pero esta renuncia es inexcusable. Con las consecuencias sociales de la crisis vivas en muchos países, con la crisis política europea más abierta aún y el debates sobre la reforma de la UEM y la UE abierto y sin una perspectiva de solución clara, con una vecindad y un mundo llenos de viejos y nuevos riesgos geopolíticos -entre ellos el ascenso electoral de partidos nacionalistas y de extrema derecha y el surgimiento de líderes y gobiernos autoritarios cuyas conductas chocan con los principios y valores de la UE-,  sólo unos presupuestos fuertes y ambiciosos podrían aportar instrumentos de acción —y esperanza— a los responsables políticos europeos ante una ciudadanía enfadada y perpleja, y en perfectas condiciones para ser manipulada.

Hay una parte positiva de la propuesta de la Comisión. La estructura, los elementos de flexibilidad y las sinergias que introduce mejoran la versión vigente. También hay que reconocer que están bien escogidas casi todas las prioridades de gasto: I+D+i, con 91.000 millones   (+31 %) para el programa Horizonte; migración y fronteras, con 30.000 millones (+210 %) –¡pero sin tener una política común!–; Erasmus +, con 26.300millones (+93 %); e Inversiones estratégicas, con 44.400  millones (+39 %). Hay dos programas nuevos: Fondo Europeo de Defensa, con 11.500 millones —aunque quedan pendientes, eso sí, los límites éticos a la investigación y producción en este sector industrial—; y el Programa de Apoyo a las Reformas, con 22.200 millones.

El problema es que el aumento en estos ámbitos se hace a costa de severos recortes en las políticas de cohesión (-37 000 millones: -10 %) y en la Política Agrícola Común (PAC) (-60 000 millones: -15 %). Resulta inaceptable que cuando se tiene que hacer frente a las consecuencias de la crisis en la cohesión social de muchos Estados miembros, el Fondo de Cohesión se reduzca en un 46 %, el de Desarrollo Regional en un 12 % y el Social Europeo en un 6 %. Y que la nueva reforma de la PAC, muy ligada a los objetivos de preservación climática, no vaya a poder financiarse adecuadamente.

El análisis crítico del MFP post 2020, contenido en el Dictamen del Comité Económico y Social Europeo (CESE) , que se debatió el 19 de septiembre con la asistencia del comisario Günther Oettinger y que obtuvo una amplísima mayoría en el Pleno del CESE, se complementa con propuestas de los representantes de la sociedad civil europea. Las principales: los recursos deben aumentar hasta el 1,3 % de la RNB (como pide también el Parlamento Europeo) y financiarse con recursos propios de la UE, poniendo en marcha las propuestas impositivas del Grupo de Alto Nivel que presidió Mario Monti (IVA, sociedades con la nueva base común consolidada, a las multinacionales de la economía digital, a las transacciones financieras y a las emisiones de carbono, etc.); la cohesión y la PAC deben tener recursos al menos equivalentes a los del MFP vigente; hay que flexibilizar las condiciones de cofinanciación de las inversiones mediante los fondos existentes para los países con mayores problemas; debe aprobarse un programa específico para que los Estados puedan financiar el Pilar Europeo de los Derechos Sociales (Declaración de Gotemburgo en 2017); son necesarias más inversiones para cerrar la gran brecha que la crisis ha creado; y hay que priorizar todas las acciones que tiendan a impulsar los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de la Agenda 2030 de la ONU.

Manifestar la inequívoca voluntad de aprobar unos presupuestos ambiciosos, al servicio de los intereses de las grandes mayorías, es más importante que aprobar unos malos presupuestos antes de las elecciones europeas. Lo mismo cabe decir de la reforma de la UE. Los retos y los riesgos son demasiado grandes.

19.09.2018
Consejero del CESE, por CC OO y ponente del Dictamen ECO/460 sobre el MFP 2021-2027 del CESE