Seguir por correo electrónico

lunes, 5 de mayo de 2014

Movilizaciones sindicales y sociales en Europa: 2013

[Este artículo forma parte del Informe: “El Estado de la Unión Europea. La ciudadanía europea en tiempos de crisis” (Fundación Alternativas y Friedrich Ebert Stitfung, Madrid, abril de 2014]

Desde el comienzo de la crisis y en particular desde el estallido de la crisis griega y la adopción por parte del Consejo Europeo de las políticas de austeridad (2010), el sindicalismo europeo ha venido desarrollando movilizaciones generales tanto de carácter nacional como europeo para oponerse a tales políticas. Desde entonces hasta finalizar 2013 se han producido más huelgas y jornadas de movilización generales nacionales que en cualquier otro período desde el fin de la 2ª Guerra Mundial. En mayor medida en los países más afectados por los ajustes fiscales y las reformas y recortes de los derechos sociales y laborales, es decir en los del sur de Europa, pero no sólo allí. También ha habido movilizaciones de carácter europeo, convocadas por la Confederación Europea de Sindicatos (CES). Han adoptado la forma de euromanifestaciones y jornadas de acción descentralizadas, en ocasiones coordinadas con movilizaciones de carácter más amplio convocadas en algunos países.

Estas acciones coincidieron, sin embargo, con una tendencia fuerte de reducción de las huelgas sectoriales o de empresa motivadas por demandas de mejora de salarios o condiciones laborales en la negociación colectiva, que ya se había manifestado en la primera década del Siglo XXI respecto a la última del Siglo XX, que son los períodos sobre los que existen análisis fiables basados en información estadística depurada. En bastantes países aumentaron, sin embargo, las movilizaciones ligadas a la defensa del empleo amenazado por procesos de reestructuración o cierre de empresas. El mapa de las movilizaciones sindicales desde el comienzo de la crisis es muy heterogéneo (ya lo era con anterioridad). Su diversidad se relaciona tanto con el muy diferente grado de impacto de la crisis y de los efectos de las políticas de austeridad como por las distintas tradiciones de acción sindical. La mayoría de las movilizaciones de carácter general se han producido en los países del sur y en algunos del centro y el este de Europa, aunque hubo un repunte de acciones en algún otro, como el Reino Unido, donde también las hubo de carácter general en 2011 y 2012

La ofensiva contra el Modelo Social Europeo
La gran extensión de los cambios sufridos desde el comienzo de la crisis (2008) en las reglas que rigen las relaciones industriales y la negociación colectiva y en las leyes laborales está reflejada en el Cuadro 1, elaborado por el Instituto de Estudios Sindicales de la CES (ETUI, 2014). No hay precedentes en la historia de la UE.



Los principales campos afectados han sido: tiempo de trabajo, contratos atípicos (temporales, a tiempo parcial, ETT), despidos (facilidad e indemnizaciones) y negociación colectiva. Su finalidad ha sido la búsqueda de la competitividad y la productividad a través de la reducción de los costes laborales y de la flexibilidad (no negociada en muchos casos). No hay evidencia de que exista esta correlación en las economías europeas de mayor éxito. Cambios anunciados como temporales tienden a ser permanentes. Aunque las reformas están generalizados, su profundidad y regresividad es muchísimo más acusada en los países del sur y del este, lo que contribuye a agrandar la divergencia social europea.

El intervencionismo de las instituciones de la UE en la determinación de los salarios y en la negociación colectiva, campos que no son de competencia comunitaria, ha sido extenso y profundo. Está reflejado, para el período 2011-2013, en el Cuadro 2 de ETUI (2014), basado en Schulten y Müller (2013). Una parte de los cambios regulatorios regresivos son prescripciones establecidas en los MOU de la troika para países rescatados, incluido España por su rescate bancario. Otra parte están contenidos en las Recomendaciones Específicas por País del Semestre Europeo. Las medidas impuestas o recomendadas han debilitado seriamente la negociación colectiva y sus bases legales en los siguientes países: Irlanda, Rumana, Grecia, Portugal, Hungría, Italia y España (ETUI, 2014, 75). En los casos más extremos (Irlanda y Rumania) han impuesto la abolición de convenios colectivos nacionales. En los demás han promovido su modificación unilateral por el empresario, la descentralización hacia el convenio de empresa y el fin de la ultraactividad, dificultando la extensión y permitiendo acuerdos con “grupos de trabajadores” en lugar de con sindicatos.

La  “devaluación interna”, de tan negativas consecuencias para la recuperación de la economía europea, ha tenido en la devaluación salarial su componente principal. Ha sido una decisión política debilitar la negociación colectiva en entornos de paro masivo. En el Cuadro 3 (ETUI, 2014, 77) se muestra como en 18 de los Estados miembros de la UE han disminuido los salarios medios reales entre 2009 y 2013. De forma brutal en Grecia, Chipre y Hungría y muy significativa (5 % o más) en Rumania, Portugal, España, Irlanda, Reino Unido y Eslovaquia. Además, los salarios mínimos por hora han disminuido en 9 de 23 países estudiados: Grecia. Chipre, Reino Unido, España, Estonia, Irlanda, Lituania, Holanda y Bélgica. De nuevo, de forma brutal en Grecia: -28 %. (ETUI 2014, 73). Por último, diremos que las retribuciones de los empleados públicos han disminuido en términos nominales o reales, en sus conceptos generales (los más) o por la pérdida de bonus o complementos especiales en 19 de los 28 países de la UE [1], tanto en los sometidos a las condiciones de la troika o el FMI (9) como en los otros (11).

La respuesta sindical
Para tener datos objetivos sobre la amplitud de la respuesta sindical nos enfrentamos a un hecho sorprendente: las estadísticas sobre el número de huelgas y jornadas de trabajo perdidas sólo están disponibles con años de retraso, no existen o no son fiables. Las autoridades de varios países, en particular del sur de Europa, parecen no tener interés en que se conozcan. “La información oficial sobre las acciones de huelga ha sido “suspendida” en el caso de Portugal (desde 2007), o no está disponible en absoluto en Grecia (desde 1999) o Italia (desde 2010). Para varios otros países, los datos más recientes o se han perdido o ni siquiera han sido recogidos” (ETUI, 2014, 80). He analizado el contenido de la principal base de datos sobre el tema, la de la OIT (ILOSTAT), y comprobado como los datos más actualizados se refieren sólo a algunos países europeos en 2012 y los de España están muy subestimados...



[1] Los 19 Estados en los que los salarios de los empleados públicos disminuyeron nominal o realmente son: GR, LV, HU, RO (entre el 15% y el 30%), ES, IE, IT, PO (más del 10%), CY, CZ, DK, EE, FR, LT, PL, SI, UK, NL y SK. Fuente ETUI (2014, 71)

El artículo completo se encuentra en este enlace que permite acceder al texto completo del Informe:



No hay comentarios:

Publicar un comentario