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domingo, 5 de junio de 2016

Internacionalismo, Unidos Podemos y referendum de autodeterminación


Unidos Podemos sitúa como primera y principal medida para solucionar el conflicto catalán la celebración de un referendum de autodeterminación. Luego, hace extensible la medida a otras comunidades autónomas del Estado español. Esto significa, en mi opinión, imponer de entrada una reforma radical de la Constitución de 1978 antes de que se pudiera alcanzar algún tipo de consenso sobre dicha reforma. La soberanía no estaría ya en el conjunto del pueblo español sino en cada una de sus partes, "nacionalidades históricas" o comunidades autónomas. Una vez establecida, de facto, esta modificación sustancial de la Constitución, sin consenso, ¿qué posibilidades quedarían después de alcanzar un consenso, más o menos amplio, para su necesaria reforma? Me temo que ninguna.


El ejercicio del derecho a la autodeterminación por parte de los habitantes de una parte de España, podría ser, en todo caso, el final de un proceso de diálogo entre todas las fuerzas políticas, nunca el inicio del mismo.

Ver a la izquierda, especialmente a aquella con la que me identifico en muchos aspectos, abrazar de esta manera uno de los principales mitos de los nacionalismos periféricos, hasta el punto de convertirlo en tema principal de su campaña electoral para el 26J, me produce tristeza y estupefacción. 

Creo en la necesidad de una renovación del pensamiento y la práctica de la izquierda, siempre que sea mantengan los valores y principios esenciales relacionados con la igualdad y la solidaridad. Y estos están siempre en el campo del internacionalismo. Nunca en el del nacionalismo.


El internacionalismo no es compatible con la ideología nacionalista en cualquiera de sus manifestaciones; por supuesto, tampoco es compatible con el nacionalismo español.
La convivencia social y política en todo Estado democrático debe basarse en el respeto a la pluralidad política y la diversidad cultural, pero construir Estados en base a "identidades" raciales, lingüísticas, o culturales, está en las antípodas del internacionalismo, componente insustituible de la ideología y la política de izquierdas.
Una persona se puede identificar con todo o parte de variadas identidades, pero malo es, y en cualquier caso poco compatible con ser de izquierdas, el que la identidad dominante no fuese la del género humano, como reza la letra de la Internacional.

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