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lunes, 8 de octubre de 2018

Reflexiones apresuradas que me motivan un asesinato y el ascenso de los nuevos fascismos

Un periódico, El País, acaba de titular una noticia: "Alarma en la UE por el asesinato de tres periodistas en menos de un año". Ahora Viktoria Marinova, en Bulgaria, violada, golpeada y estrangulada: investigaba fraude de altos funcionarios gubernamentales en el uso de los fondos estructurales. de la UE.

Antes, en Malta: Dafne Caruana Galizia, una de las más activas periodistas del Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación, que destapón los Panama Papers y los Paradise Papers; investigaba también las relaciones económicas entre las familias del primer ministro,  el socialdemócrata [!?] Joseph Muscat, y la del dictador azerbaijano Ilham Aliyev; una bomba lapa pegada al suelo de su automóvil la mató.

Y, en Eslovaquia, Jan Kuciak (y su novia) fueron tiroteados en su casa de las afueras de Bratislava; investigaba las relaciones entre una ex-modelo y asesora personal del primer ministro, Robert Fico -socialdemócrata (¡?) y xenófobo antimusulmán- y la rama eslovaca de la más poderosa mafia europea: la Ndrangheta calabresa. Una movilización popular, sin precedentes desde la caída del comunismo, obligó a dimitir a Robert Fico que sigue gobernando en la sombra.

También un periodista saudí, Jamal Khashoggi, crítico con la dictadura teocrática pero "amiga de Occidente", que entró en el consulado de Arabia Saudí en Estambul hace una semana no volvió a salir mientras que los diplomáticos saudíes dicen que sí lo hizo.

A los procedimientos abiertos por la Comisión Europea a Polonia y Hungría, por incumplimiento de los principios del Estado de Derecho, se une la situación creada por la entrada en los gobiernos de Austria, Italia y Eslovaquia de partidos de extrema derecha, y la obligación que tendría de abrir procesos por corrupción generalizada a los gobiernos de Rumanía y Bulgaria,...Y la UE carece de liderazgo político, mientras Macron y Merkel se encuentran en sus horas más bajas.

Al tiempo Steve Bannon, Matteo Salvini y Marine Le Pen se reúnen en Roma para estudiar el impulso del Movimiento, del nuevo movimiento neofascista europeo...

Y por si la situación no fuera suficientemente preocupante en Europa y otros lugares, en Brasil un tipo como Bolsonaro, a medio camino entre Donald Trump y el filipino Duterte, tiene casi todas las papeletas para ser elegido presidente del mayor país de América Latina.

¡Hay que reaccionar!

La crisis y su gestión antisocial; la lectura popular de la corrupción y la implicación también en ella de bastantes formaciones de izquierda (pensemos en Nicaragua, Venezuela, o en el propio PT en Brasil, y en muchos sitios de Europa); la ausencia de gobierno europeo y no digamos mundial firmes, con alternativas multilaterales frente a guerras, crisis y flujos masivos de refugiados; el uso ideológico de los refugiados y los fenómenos migratorios de una manera inicua -pero mal contrarrestada por los discursos de la izquierda- para fortalecer a los partidos de extrema derecha; la falta de rigor  político y de liderazgos sólidos de unos partidos democráticos siempre sometidos a la dictadura del electoralismo e incapaces de elaborar y construir alternativas basadas en el interés general; todo esto, y el miedo, y el uso descarado y manipulador del miedo, del miedo al futuro y a los otros; todo esto nos puede llevar al fascismo del Siglo XXI.

Los demócratas, la izquierda tenemos que reaccionar. Y no sólo con proclamas sino, sobre todo, con inteligencia.

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