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domingo, 16 de junio de 2013

El intolerable engaño de los planes de empleo de la UE

La Comisión y el Consejo europeos, sus máximos responsables y los de diferentes agrupaciones de dos, tres, cuatro o más gobiernos llevan más de dos años anunciando a bombo y platillo que se van a poner en marcha planes de empleo, generales o para jóvenes, para "compensar" los efectos de las políticas de austeridad y reformas estructurales (léase recortes sociales y laborales).

Aunque parezca increíble no sólo no han cumplido nada de lo anunciado o/y aprobado sino que ni siquiera  se ha concretado proyecto alguno ni los beneficiarios de los mismos. Eso permite, entre otras cosas, que nuevos sujetos políticos vuelvan a anunciar periódicamente la puesta en marcha de un nuevo plan con los recursos nunca gastados del último anuncio o acuerdo no cumplido. Recursos que, por otra parte, a veces no existen, o se inflan (especulaciones de apalancamiento) o no son otra cosa que los remanentes no gastados de los presupuestos ordinarios.

Pues sí, aunque parezca increíble, este es el método con que se gobierna Europa, entre pésimo y marxiano (sí, de Groucho Marx)

El más clamoroso ejemplo de incumplimiento, tras previo engaño, es el del Plan de crecimiento y empleo aprobado solemnemente por la cumbre del Consejo Europeo de junio de 2012. Nivel de cumplimiento, un año después: cero. 

Pero, a partir de los recursos allí esbozados y de los contenidos nunca cumplidos hemos asistido a, entre otros. los siguientes acuerdos, anuncios o propuestas, ahora todos centrados en el empleo de los jóvenes: el acuerdo de la  cumbre presupuestaria del Consejo de febrero de 2013 (¡6.000 millones de euros para 28 países entre 2014 y 2020! ¡Como si no corriera prisa!); la propuesta del Foro Berggruen de mayo de 2013 (con Rajoy y Hollande presentes); la franco-alemana de mayo (non nata),...

Las últimas, las contenidas en el acuerdo sobre Europa del PP y el PSOE y la estudiada por los ministros de economía y finanzas y empleo de Alemania. Francia, Italia y España el pasado 14 de junio, en Roma. Son muy parecidas. En ambas (y en la del Foro Berggruen) se habla de que los 6.000 millones (que empezó a pedir Barroso hace dos años para el plan de Garantía de jóvenes) se "apliquen cuanto antes" -¡Importante matiz, sin duda!- y de que los 60.000 millones de un Banco Europeo de Inversiones (BEI) apalancado -ahora sólo tiene 10.000 si es que los tiene completos-, de los que hablaba el no cumplido Plan de 2012, se empleen para financiar a empresas que contraten a jóvenes. 

Pero, claro, el problema es que todo tendría que aprobarlo la próxima cumbre del Consejo Europeo (27 y 28 de junio). ¿Volverán los líderes políticos europeos a aprobar un nuevo plan después de no haber hecho nada con el que aprobaron hace un año? ¿Anularán este último? ¿Qué se atreverán a contarnos? Tal vez piensen que los europeos, sus políticos y sus periodistas se han vuelto todos amnésicos. Yo, desde luego, no.

Lo intolerable es que en los tres últimos años, en los que los responsables de las instituciones de la UE no han adoptado ni una sola medida para favorecer el crecimiento y el empleo, pretendiendo aparentar eso sí en los dos últimos lo mucho que les preocupaba la cuestión, toda Europa ha pasado de una débil recuperación a una recaída en la recesión que ha hecho subir el desempleo hasta los 26,5 millones de personas. En realidad, lo que han hecho  con el empleo en estos tres años es contribuir a su destrucción con las políticas de austeridad y "reformas" estructurales.

Una ampliación de lo que digo en esta primera entrada del blog la publiqué el 30 de mayo en Nueva Tribuna:

nuevatribuna.es | 30 Mayo 2013 - 17: 30

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