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sábado, 22 de junio de 2013

SOBRE EL FMI, SUS INFORMES SOBRE ESPAÑA Y El "EXPERTO INCOMPETENTE" JAMES DANIEL


  Las equivocaciones del FMI, algunas de ellas clamorosas, son bien conocidas. Cuando la ideología del Consenso de Washington imperaba en las filas de su cúpula política y de su staff, sus imposiciones a los países de América Latina que acudieron a su ventanilla para solicitar crédito contribuyeron decisivamente, en los 80 y los 90, a lo que después se ha descrito como “las décadas pérdidas de América Latina”. Sólo la oleada de gobiernos de izquierda y centro izquierda, que llegaron democráticamente al poder a partir del 2000, ha permitido que la mayoría de sus países entren en la senda del crecimiento y comiencen a reducir sus niveles de pobreza y desigualdad social. El que la región fuese –y siga siendo- la más desigual del planeta nunca preocupó a los funcionarios del FMI. Incluso algunos de ellos lo llegaron a considerar como un incentivo para la competitividad y el crecimiento. Como bien se sabe hoy –estudios de Krugman, Stiglitz, Kumhof y Rancière, entre otros- ésta es una tesis completamente falsa. La desigualdad reduce el crecimiento y provoca crisis financieras. 

    La lista de sus errores contiene otros muchos casos: sus prescripciones en la crisis financiera asiática de 1997 hundieron a los países que las siguieron, mientras que les sucedió lo contrario a quienes decidieron pasar de ellas. Sus más recientes estudios sobre el impacto de la austeridad fiscal en el crecimiento (multiplicadores fiscales) contenían gravísimas equivocaciones. En general, sus evaluaciones sobre la relación austeridad-crecimiento en las crisis y las correspondientes condiciones de los memorandos que las naciones que reciben sus prestamos tienen que suscribir han sido una sucesión de graves errores sostenidos durante décadas.

   En los últimos tiempos, el FMI ha empezado a reconocer sus propios errores, con diferente grado de intensidad, desde diferentes instrumentos y portavocías, pero produciendo algunos documentos y artículos francamente interesantes. 

  Algunas de sus autocríticas, como la reciente sobre las condiciones de la troika al plan de rescate sobre Grecia, aún siendo bienvenidas, no dejan de removerte las tripas, cuando se piensa en las terribles consecuencias de sus prescripciones para la mayoría de los griegos, y cuando, casi al mismo tiempo, se publica el Informe 2013 sobre España en el que el su responsable para España, James Daniel, un perfecto "experto incompetente" (más adelante  justificaré mi abrupto calificativo), nos recomienda parecidas recetas sólo edulcoradas con la propuesta de suavizar la austeridad fiscal.

   El texto completo de la declaración final de la misión del FMI sobre España se encuentra en este enlace:

La actual esquizofrenia del FMI
   
El intento de apartar al FMI del Consenso de Washington le ha hecho entrar en una etapa de declaraciones, decisiones y análisis contradictorios, producidos casi simultáneamente, tanto en sus niveles políticos como en los técnicos. Se puede decir pues que la institución, a cuya fundación en 1944 en Bretton Woods tanto contribuyó John Maynard Keynes, es hoy una institución esquizofrénica. 

    Tras los mandatos continuistas y  anodinos de Horst Köhler y Rodrigo Rato, Dominique Strauss-Khan (2007-2011), intentó renovar el staff a partir del nombramiento de un neokeynessiano, Olivier Blanchard como economista jefe con la intención de borrar las secuelas del Consenso de Washington. La historia de las dimisiones a mitad de mandato de estos tres directores gerentes del FMI pertenece más a las páginas rosas y negras de los periódicos que a las de color salmón. Los apuros con la justicia de la actual directora, Christine Lagarde por el "caso Bernard Tapie" también están a caballo del negro y el rosa. Léase en El País de 17 de junio:
http://economia.elpais.com/economia/2013/06/17/actualidad/1371468800_262276.html
                                       
   Una especie de maldición parece abatirse sobre los directores gerentes del Fondo. O tal vez sea sólo que tales conductas sean moneda corriente en las primeras figuras de la política mundial

    La otra fuente de las contradicciones del FMI, sobre todo en el nivel más político, la proporcionan las profundas diferencias en materia de política económica entre la UE y sus naciones más poderosas y los EE UU, los principales países emergentes y Japón (especialmente a partir de que el conservador PLD volviera al poder con Shinzo Abe convertido en un decidido keynessiano). 

   Hoy se anuncia en la prensa la inminente ruptura ruptura de la troika por los enfrentamientos entre el FMI que ya reconoce abiertamente el fracaso de las políticas de austeridad y la Comisión Europea y el BCE que se niegan a reconocer la realidad:
http://internacional.elpais.com/internacional/2013/06/22/actualidad/1371925988_640057.html

Lo mejor del FMI en estos años 

Sin duda los artículos publicados por dos de sus economistas, Michael Kumhof y Romain Rancière, sobre desigualdad social,deuda y crisis. Los más destacados fueron publicados en la revista del FMI Finanzas y Desarrollo.

En el número de diciembre de 2010: "La deuda apalanca la desigualdad" un magnífico análisis comparativo de la génesis de la Gran Depresión de los años 30 del Siglo XX con la actual Gran Recesión llega a la conclusión que en el origen de ambas está el aumento de la desigualdad social por disminución de la capacidad contractual de los trabajadores que genera endeudamiento, especulación y crisis.

Aquí se puede acceder a la versión española del artículo:
http://www.imf.org/external/pubs/ft/fandd/spa/2010/12/pdf/fd1210s.pdf  

Ambos vuelven a la carga, en septiembre de 2011, con otro muy buen artículo ,"Desigualdad = Endeudamiento", publicado en la misma revista, en el que se demuestra que la mayor desigualdad de ingresos en los países 
desarrollados está vinculada a un grado más alto de endeudamiento interno 

y externo.

Para quienes quieran leerlo:
http://www.imf.org/external/pubs/ft/fandd/spa/2011/09/pdf/fd0911s.pdf

Muy interesante: las autocríticas de octubre de 2012:

    Días antes de la reunión anual de la Junta de Gobernadores del FMI, que se celebró en Tokio en octubre de 2012, se publicó el informe anual sobre la economía mundial y sus perspectivas, el World Economic Outlook:
http://www.imf.org/external/spanish/pubs/ft/weo/2012/02/pdf/texts.pdf

    Además de incluir, en su capítulo 3, un interesante repaso histórico de la relación entre crisis financieras y económicas  y el endeudamiento, del que se concluye que las políticas de austeridad no sirven para salir de las crisis sino que las agudizan, se reconoce la grave equivocación cometida en el cálculo de los multiplicadores fiscales en la crisis actual. Del estudio realizado con 27 países se concluye que era falso que un recorte fiscal de un 1% del PIB provocara, una caída media del crecimiento de sólo un 0,5%, sino que, en realidad había producido disminuciones del PIB en una horquilla comprendida entre el 0,8% y el 1,7%.

Lo peor del FMI

    Además de las cosas citadas al comienzo de este artículo, hay que subrayar buena parte de los informes de las misiones que el FMI envía a los diferentes países del mundo. El que acaba de publicarse sobre España es un compendio de lugares comunes del pensamiento neoliberal con las habituales contradicciones. Su síntesis sería: la austeridad debe ser aplicada más lentamente y la UE debería ayudar algo más, pero hay que ser más duros y más rápidos en las reformas estructurales que, de nuevo, no apuntan más que en el sentido de recortar salarios, derechos (laborales, negociación colectiva, etc.) pensiones y otras prestaciones. Es decir, que la depresión de la demanda y del crecimiento que atenúan en el plano fiscal, la agudizan desde las "reformas" estructurales. Informes de plantilla que muestran lo poco que los responsables para España del FMI se esfuerzan.

   Y es aquí, y para concluir, cuando voy a contar cómo conocí, el año pasado,a James Daniel, el jefe de la Misión de España del FMI. Comprenderán después de leerlo por qué se le puede llamar el "experto incompetente"


James Daniel. FMI_España

   Representando a CC OO, en la delegación de la Confederación Sindical Internacional (CSI), viajé dos veces a Washington, en abril de 2012, para participar en reuniones con el FMI. Tras la cita anual de las "reuniones  de primavera", en las que se habló de la crisis, en particular en Europa, y las políticas para salir de ella, la CSI forzó una reunión especial para tratar de la situación en cuatro países europeos: España, Portugal, Rumanía y Bulgaria. La delegación sindical, dentro de la cual me tocó ser ponente del caso de España, se reunión con todo el staff de economistas para Europa, presididos por el economista jefe, Olivier Blanchard y los directores gerente adjuntos, Min Zhu y Minouche Zafik.

   De los debates con Olivier Blanchard, y mucho más en las conversaciones privadas que mantuve con él, saqué la conclusión de que estaba en desacuerdo profundo con las políticas de austeridad impulsadas por Alemania y la UE, aunque en público tenía que modular "políticamente" su desacuerdo. 

   De James Daniel, sabíamos que era el máximo responsable del nefasto Informe 2011 del FMI sobre España que contenía el siguiente error garrafal, propio de un perfecto indocumentado. Refiriéndose a la reforma laboral de 2010 de Gobierno de Zapatero decía: "La mayoría de los interlocutores, incluidos los interlocutores sociales, la OIT y los académicos, estuvieron de acuerdo en términos generales en que las reformas del mercado de trabajo, introducidas hasta la fecha, iban en la dirección correcta”.

    Es decir, una persona a la que se supone con el suficiente nivel de información como para emitir contundentes juicios sobre lo que se debe de hacer en España escribe que la reforma laboral de Zapatero, cuyo rechazo llevó a los sindicatos a convocar la huelga general del 29 de septiembre de 2010, contaba con el acuerdo de los interlocutores sociales.

    Tanto Peter Bakvis (Oficina de la CSI en Washington) como yo mismo, criticamos fuertemente, en la reunión, tanto el contenido general del informe como el descomunal error de quien ni había consultado a los sindicatos españoles ni se había informado lo mínimo sobre un tema que aparecía destacado en el texto que firmaba.

    Cuando James Daniel finalmente habló, no se sabe qué fue peor si las balbucientes e inconsistentes excusas sobre los motivos del garrafal error o la justificación del resto de sus contenidos.

   En un momento de ingenuidad que tuvimos algunos de los sindicalistas asistentes a la reunión, llegamos a pensar que tras el papelón jugado ante sus jefes, James Daniel sería cesado como jefe de la Misión para España. Ya vemos que no, nuestro "experto incompetente" sigue pontificando sobre nuestro maltratado país.

   

    




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